miércoles, 14 de septiembre de 2011

DANZA TRADICIONAL: EL SEBUCAN

EL SEBUCAN
Es un baile que se acostumbra en diferentes lugares del país, pero no se llama así en todas partes. Se llama "las cintas" o el "palo de cintas", etc. Pero en oriente y en Guayana tomó aquel nombre  por asociación de ideas  en cuanto al tejido, porque la bolsa longitudinal que teje el indígena para usarla como colador - exprimidor de la "CATEBÍA" (yuca rallada), se parece al tejido que se hace con cintas en un palo ceremonial.
En efecto, procedente de Europa tenemos entre nosotros (y en casi todos los países del continente) un baile que es la aplicación final  del culto al árbol. En el viejo continente  ese culto consistía en danzar alrededor de un árbol o de una rama  grande  adornada especialmente, en los rituales de primavera. "Árbol Mayo", o "Palo mayo" se llama allí, por consiguiente, lo que para nosotros es el palo de cintas o sebucán. 

El traslado de esta danza a Venezuela, no obstante, ha permitido lograr una expresión nacional, no sólo   en cuanto a música y texto, que son originales, sino porque en  Guayana han aumentado el asunto mezclándolo con una representación  teatral que alude (como en otros bailes centroamericanos) a los hechos de las conquistas. No vamos a tratar aquí de este aspecto, sino únicamente   del baile acostumbrado  para tejer las cintas, que es de lo que nos ocupamos a continuación.
La música. 
La parte musical se inicia con una introducción con la cual entran en escena los bailadores. A continuación empieza la parte cantada a una voz y con el acompañamiento tradicional de cuatro, bandolín, guitarra y maracas. Toda la melodía, de carácter muy criollo, se caracteriza por continuas síncopas que dan gracia rítmica a la música, la cual es de un solo periodo de 12 compases


1 comentario:

  1. te felicito hasta que alguien se acuerda de tradiciones, tengo dias buscando material sobre todo lo que se relaciona con danza pero nunca esta demas la informacion de estos bailes. gracias sigue adelante

    ResponderEliminar